En la actualidad, cada vez más personas de la comunidad LGTBIQ+ deciden emprender un viaje hacia la experiencia de la expatriación en busca de nuevas oportunidades, libertad o simplemente un lugar donde sentirse aceptados. Sin embargo, esta decisión no está exenta de desafíos únicos que vale la pena explorar.
1 – La decisión de expatriarse
Las personas pueden decidir cambiar de país por motivos muy diversos. Desde aumentar las oportunidades para desarrollarse profesionalmente, como conocer otras culturas y ciudades u otros razones. Además, dentro del colectivo LGTBIQ+ pueden influir motivos como buscar sociedades más inclusivas, donde vivir con mayor libertad la orientación o identidad.
2 – Desafios emocionales y psicológicos:
La expatriación puede ser una experiencia emocionante y enriquecedora, pero también está acompañada de desafíos emocionales y psicológicos únicos para las personas LGTBIQ+. A continuación, exploraremos algunos de estos desafíos y cómo afectan la adaptación en un nuevo entorno:
- Impacto del cambio cultural en la identidad: La transición a un nuevo país implica ajustarse a nuevas normas culturales, valores y expectativas sociales. Para las personas LGTBIQ+, este cambio puede tener un impacto en la forma en que perciben y expresan su identidad sexual o de género. No conocer bien las normas culturales ni las actitudes hacia la diversidad sexual puede generar confusión y ansiedad sobre cómo lograr ser aceptado y comprendido.
- Estrés relacionado con la discriminación y la invisibilidad: Aunque el país de destino sea más tolerante, las personas LGTBIQ+ pueden seguir enfrentando discriminación en algunos contextos. La invisibilidad y el miedo al rechazo generan estrés y ansiedad, sobre todo donde no se habla abiertamente de la identidad. Ocultar o modificar quién se es para evitar prejuicios puede dañar la autoestima y el bienestar emocional.
- Ansiedad y depresión debido a la falta de redes de apoyo: La falta de una red de apoyo sólida puede aumentar el riesgo de ansiedad, depresión y aislamiento social para las personas LGTBIQ+ expatriadas. La sensación de estar desconectado de la comunidad y de no tener a nadie con quien compartir experiencias puede intensificar los sentimientos de soledad y alienación. Además, la falta de acceso a servicios de salud mental culturalmente sensibles puede dificultar la búsqueda de apoyo profesional para abordar estos problemas.
- Conflicto entre identidades culturales y de género: Para algunas personas LGTBIQ+ expatriadas, la adaptación a un nuevo entorno puede plantear desafíos en términos de reconciliar su identidad cultural y de género con las normas y expectativas del país de destino. Este conflicto puede generar conflicto interno y confusión sobre dónde encajar y cómo definirse en un contexto multicultural.
Algunas estrategias que nos pueden servir:
- Participación en actividades y eventos comunitarios: Involucrarse en actividades y eventos comunitarios puede ayudar a las personas LGTBIQ+ expatriadas a sentirse parte de la comunidad y a establecer conexiones significativas con otras personas afines. Esto puede incluir la participación en grupos de apoyo, eventos culturales, actividades recreativas y proyectos de activismo que promuevan la inclusión y la igualdad.
- Para las personas LGTBIQ+ expatriadas, mantener conexiones con sus personas y comunidades de origen puede ser esencial para su bienestar emocional y sentido de pertenencia.
- Cultivar la resiliencia personal es esencial para enfrentar los desafíos de la expatriación. Esto puede implicar desarrollar una actitud positiva hacia el cambio, mantener una mente abierta y flexible, y aprender a adaptarse a nuevas circunstancias con fortaleza y determinación. La resiliencia también implica reconocer y aceptar las propias fortalezas y limitaciones, y buscar ayuda cuando sea necesario.
- Y, como no, también poder contar con tu-yo psicólogos lgtbiq+ de forma on-line. Si lo necesitas, pide una cita con nosotr@s.