Socialización y bienestar psicológico en hombres gays: entre la pertenencia y la presión del ‘ambiente’
Durante años, en las formaciones que imparto sobre Psicoterapia Afirmativa LGTBIQ+, solía decir que, cuando las personas del colectivo se aceptaban, su ansiedad y depresión disminuían notablemente. La sintomatología mejoraba de forma significativa. Y esto es cierto, sobre todo en mujeres lesbianas y bisexuales. Sin embargo, en hombres gays no ocurre siempre así, especialmente en quienes socializan principalmente en el llamado “ambiente”.
Algunas investigaciones indican que los hombres gays que socializan sobre todo en el “ambiente” (bares, discotecas LGTBIQ+) no siempre mejoran su bienestar. De hecho, sus niveles de ansiedad y depresión pueden incluso aumentar. Entre los factores clave están la presión estética, la hipersexualización, la necesidad de validación externa y la exposición a situaciones que refuerzan la soledad o el rechazo.
Un estudio en particular que podría apoyar esto es el de McLaren, S. (2016). “The relationship between social support and mental health in gay men: Do community and individual level factors matter?” que analiza los factores de riesgo en la salud mental de los hombres gays y bisexuales, y señala que, la limitación de la vida social a estos espacios puede reforzar patrones de consumo de alcohol y sustancias, junto con una dependencia de validaciones externas basadas en la apariencia física o en el comportamiento sexual. Además, el estigma interno (la homofobia internalizada) y la falta de conexiones significativas fuera de estos espacios pueden agravar la soledad, lo que influye negativamente en el bienestar psicológico.
También se ha visto que quienes diversifican sus redes y actividades, más allá del ambiente LGTBIQ+, suelen tener mejor salud mental. Esto no significa que el “ambiente” sea perjudicial. Sin embargo, depender solo de estos espacios puede no cubrir todas las necesidades emocionales y psicológicas.
Dicho esto, nos gustaría destacar el importante papel del “grupo de iguales” y los beneficios de tener referentes y poder compartir con personas que están en tu misma situación. El “ambiente” tiene un importante papel positivo en el bienestar emocional del colectivo y por lo tanto no hay que aproximarse a él desde el prejuicio, pero tampoco desde la exclusividad.